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Correr después de los 40: qué cambia y cómo seguir mejorando

Correr después de los 40: qué cambia en músculos, tendones y recuperación, qué chequeos hacer y cómo armar la semana con fuerza, pasadas y más descanso.

6 min de lecturaPor Agenda Running
+ Respuesta corta

Después de los 40 se puede seguir mejorando, sobre todo si empezaste a correr hace pocos años. Lo que cambia es que perdés masa muscular y potencia si no las entrenás, y que tardás más en recuperarte. Por eso conviene sumar 2 sesiones de fuerza por semana, dejar unas 48 horas entre entrenamientos intensos y no abandonar las pasadas.

Este artículo es información general y no reemplaza la consulta con un médico, sobre todo si tenés antecedentes cardiovasculares o alguna enfermedad crónica.

¿Se puede seguir mejorando después de los 40?

Sí, y mucho más de lo que se suele creer. Si empezaste a correr hace dos, tres o cinco años, lo más probable es que todavía tengas margen para bajar tus tiempos durante bastante tiempo, porque tu techo de entrenamiento está lejos. Los récords por grupo de edad muestran que el rendimiento de resistencia cae de forma gradual entre los 40 y los 60 años y que la caída se acelera recién después. Para un corredor amateur, el efecto de entrenar mejor suele pesar más que el de cumplir años.

Lo que sí cambia es el margen de error. A los 25 podías encadenar tres semanas desordenadas sin consecuencias; a los 45, el cuerpo te pasa la factura antes. La clave no es entrenar menos, sino entrenar con más criterio.

Qué cambia en el cuerpo después de los 40

Estos son los cambios más estudiados y lo que podés hacer con cada uno. Los ritmos de pérdida varían mucho de persona a persona, y son mucho menores en quien entrena.

Qué cambiaCómo se nota al correrQué hacer
Menos masa y fuerza muscularMenos potencia en subidas y en el final de carreraFuerza 2 veces por semana, con cargas que cuesten
Consumo máximo de oxígeno más bajoRitmos rápidos que se sienten más pesadosMantener una sesión de calidad por semana
Tendones más rígidosMolestias en Aquiles y fascia plantarProgresar de a poco, ejercicios excéntricos y de pantorrilla
Recuperación más lentaPiernas cargadas 2 o 3 días después de un fondoSeparar sesiones duras unas 48 horas
Sueño más livianoCansancio acumulado sin causa claraCuidar horarios y no entrenar fuerte muy tarde
Menor masa ósea (más en mujeres)Sin síntomas hasta una fracturaFuerza con cargas e impacto, calcio y vitamina D según tu médico

El denominador común es que, si solo corrés suave, perdés justo lo que más se deteriora con la edad: fuerza, potencia y capacidad de correr rápido. Por eso el plan de un corredor de 45 no es "lo mismo pero más despacio".

¿Qué chequeo médico hacer antes?

El algoritmo de evaluación previa del ACSM (2015) pone el foco en tres preguntas: si ya hacés actividad física, si tenés síntomas (dolor de pecho, falta de aire desproporcionada, palpitaciones, mareos) y si tenés una enfermedad cardiovascular, metabólica o renal diagnosticada. Si ya sos activo y no tenés síntomas ni enfermedad, no hace falta una consulta previa para seguir entrenando. Si tenés síntomas, hay que consultar antes de seguir; y si tenés una enfermedad conocida, conviene hacerlo antes de subir la intensidad.

En la práctica, en Argentina casi todas las carreras te piden apto médico, así que aprovechá el control anual: una consulta clínica, un electrocardiograma y, si tu médico lo indica, una ergometría. Si estás arrancando de cero, la guía de cómo empezar a correr desde cero te sirve igual a los 20 que a los 50.

La semana tipo de un corredor de más de 40

Las directrices de la OMS sobre actividad física recomiendan, además de la actividad aeróbica, ejercicios de fortalecimiento muscular al menos 2 días por semana, y a partir de los 65 años sumar trabajo de equilibrio. Un esquema orientativo para alguien que corre 4 días:

DíaSesiónDetalle
LunesFuerza ASentadilla, peso muerto rumano, estocadas, pantorrilla
MartesCalidadPasadas o ritmo sostenido, con buena entrada en calor
MiércolesDescanso o caminataMovilidad suave
JuevesRodaje suave40 a 50 minutos a ritmo de conversación
ViernesFuerza BCadena posterior, saltos simples, core
SábadoDescanso—
DomingoFondo largoVer la guía de fondo largo

La lógica: dos estímulos duros de carrera (calidad y fondo) separados por al menos 48 horas, fuerza en días distintos y un día sin nada. Si un día te sentís muy cargado, el rodaje se convierte en descanso sin culpa.

Cómo hacer las pasadas sin lesionarte

Las sesiones de calidad son las que más te ayudan a sostener la velocidad, pero también las que más castigan los tendones. Algunas pautas:

  • Entrada en calor más larga: 15 a 20 minutos de trote, movilidad y unas aceleraciones progresivas antes de la primera serie.
  • Una sesión dura por semana, dos como máximo: si hacés fondo y pasadas, ya tenés dos.
  • Más recuperación entre series: si a los 30 hacías 400 m con 1 minuto de pausa, probá con 1:30 y priorizá que todas salgan parejas.
  • Superficie amable: pista, tierra apisonada o pasto en lugar de asfalto cuando se pueda.
  • Cuestas cortas: las subidas de 20 a 40 segundos dan potencia con menos impacto que el plano rápido.

Para armar las sesiones según tu objetivo, mirá las pasadas y series para 10K.

La fuerza deja de ser opcional

Después de los 40, la fuerza es la sesión que más rinde por minuto invertido. Te protege de lesiones, mejora tu economía de carrera y frena la pérdida muscular y ósea. No hace falta un gimnasio sofisticado: con una barra, un par de mancuernas o una mochila con peso alcanza para empezar.

  • Cargas que cuesten: series de 5 a 10 repeticiones en las que las últimas dos sean exigentes. Las bandas livianas y las 30 repeticiones sin esfuerzo no generan el mismo estímulo.
  • Ejercicios básicos: sentadilla, peso muerto rumano, estocada, elevación de talones, puente de glúteos y una plancha.
  • Saltos simples: saltos a la soga, saltos en el lugar o al cajón bajo, en pocas repeticiones, para la rigidez de tendones y la salud ósea.
  • Progresión: subí carga cuando completes todas las series con buena técnica.

Recuperación: dormir, comer y no apurarse

La recuperación es donde más se nota la diferencia con la edad. Tres palancas simples:

  1. Dormir 7 a 9 horas. Si dormís mal, bajá la intensidad del día siguiente.
  2. Proteína en cada comida. Con la edad, el músculo responde peor a dosis chicas; repartir la proteína entre desayuno, almuerzo y cena ayuda más que concentrarla a la noche. Para el después del entrenamiento, mirá qué comer después de correr.
  3. Progresión moderada del volumen. Subí los kilómetros de a poco y cada 3 o 4 semanas meté una semana más liviana.

También conviene revisar tus expectativas con datos y no con nostalgia. Comparar tu 10K de hoy con el que corrías a los 28 no tiene mucho sentido; compararlo con el promedio de tu franja de edad, sí. Para eso tenés la nota sobre qué es un buen tiempo en 10K según la edad.

Señales de que te estás pasando

  • Dolor que aparece al empezar a correr y empeora con los kilómetros.
  • Molestia en el Aquiles o en la planta del pie al levantarte a la mañana.
  • Pulso en reposo más alto que lo habitual durante varios días.
  • Ganas de no salir a correr que duran más de una semana.

Ante cualquiera de estas, recortá carga durante unos días. Si el dolor persiste, consultá a un kinesiólogo antes de que se convierta en una lesión de meses.

Para seguir

  • Hacé el control médico anual y aprovechalo para tu apto.
  • Sumá 2 sesiones de fuerza por semana con cargas que cuesten.
  • Mantené una sesión de calidad semanal, con más entrada en calor y más pausa.
  • Separá los entrenamientos duros unas 48 horas y respetá un día de descanso completo.
  • Medí tu progreso contra tu franja de edad, no contra tu versión de hace 15 años.

Si querés ponerte un objetivo concreto, buscá tu próxima carrera en el calendario de Agenda Running.

+ Preguntas frecuentes

001¿Se puede empezar a correr después de los 40?

Sí. Con una progresión gradual y, si tenés síntomas o alguna enfermedad cardiovascular, metabólica o renal, una consulta médica previa, se puede empezar a cualquier edad.

002¿Hay que hacer un chequeo cardiológico para correr después de los 40?

El ACSM recomienda consulta médica previa si tenés síntomas o una enfermedad conocida, sobre todo antes de subir la intensidad. Además, la mayoría de las carreras en Argentina piden un apto médico, así que el chequeo anual es una buena costumbre.

003¿Cuántos días por semana conviene correr después de los 40?

Para la mayoría de los corredores amateurs, entre 3 y 5 días alcanzan, con al menos un día de descanso completo y dos de fuerza. Más días solo si tu cuerpo tolera bien la carga.

004¿Por qué tardo más en recuperarme después de los 40?

Con la edad baja la masa muscular, los tendones se vuelven más rígidos y la reparación del tejido es más lenta. Dormir bien, comer suficiente proteína y separar las sesiones duras unas 48 horas ayuda.

005¿Conviene dejar las pasadas y correr solo suave después de los 40?

No. Las pasadas ayudan a sostener el consumo máximo de oxígeno y la potencia, que son lo primero que cae cuando solo se entrena suave. Lo que conviene es hacer menos sesiones intensas y recuperarse mejor entre ellas.